Hoy desayuné café después de mucho y volví a extrañarte como no lo hacía desde ya un buen tiempo.
Debes ser muy valiente para enamorar a un poeta; empezará por pensarte a cada momento, pondrá especial atención en el brillo de tus ojos y su color, en tus labios, y la forma de tus cejas; en las noches recordará tus gestos y tu voz, y cada vez los encontrará mas fascinantes, deseará el terso tacto de tu piel, y de pronto buscará palabras que rimen con tu nombre; te hará versos, estrofas y te convertirás en poesía. Te tatuará el corazón con letras y te inmortalizara en textos… No te arriesgues a enamorar a un poeta.
— Una rota para un descosido, Abby Mendoza.
S. O.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)