Miércoles
21 de enero, 1.50 am. No hay sonido alguno que acompañe esta fría noche de
verano, no hay nada que pueda callar "espero curarme de ti" (JS).
1.56 am, nada de música y me contento con la compañía de mi taza de café. Te
pienso, miro la infernal luna que se asoma curiosa por la ventana de mi
habitación pero intento ignorarla.
Hace
mucho me prometí callar tantos pensamientos que se me escapaban pensando de ti
pero hoy, intento aun descubrir si para mi buena o mala suerte, alguien me habló
de ti y sonreí, no de felicidad, sino de nostalgia... Tantas preguntas flotaron
en mi cabeza y hasta ahora aterradoramente divagan en busca de respuestas. No sé
si algún día obtendrán respuesta así que he decidido inventarles algo para que
puedan morir en paz.
2.04 am y
mi taza de café se ha terminado. He de prepararme una más y probablemente no
sea la última, presiento que esta noche será muy larga.
Renuncié
mil veces a ti sin tenerte aunque, a las finales, nunca te tuve, renuncie a ti antes de que las
cosas empeoraran, antes de que pudiera contemplarte como la persona que había
ideado como de ensueño. Pero ahora entiendo que si hubiera renunciado cuando en
verdad pensé en hacerlo, no hubiera sonreído todas las veces que sonreí
mientras hablaba contigo y no podías verme, no hubiera podido disfrutar del
placer de llamarte cariño entre juegos, me habría perdido la oportunidad de
quitarte el sueño y de ser la última persona con la que hablabas al terminar el
día. Posiblemente me hubiera ahorrado muchas lágrimas, muchos corajes, un regalo
que jamás te pude entregar, insomnios que llevaban tu nombre, apellido y
mensajes rotulados; no habría tenido la oportunidad de inventarme cafés
saliendo de clases que tenían solo como invitados a mis audífonos, libreta y
lapicero, hubiera dejado las caminatas de noche por el centro de la av.
principal cantando a todo pulmón una canción que, incluso aun, lleva tu nombre
al terminar el título. Es triste, sacar cuentas, y descubrir que el final de
esa canción termino cumpliéndose: But its time to face the true, i will never
be with you.(JB)
Pero
estoy acostumbrada, este letargo pasara y volveré a mi antigua frase bandera:
"nada te toca, nada te hiere"... Fue increíble toda la felicidad que
pude experimentar tan solo pensándote.
¿Cómo sería
si tuviera la oportunidad de amarte? Cómo sería no, como hubiera sido porque
soy la única ilusa con pensamientos volátiles que te pintó en su mundo. Como
hubiera sido el poder tomarte de la mano por el simple hecho de querer hacerlo,
el poder abrazarte y saber que perteneces a mi vida, el haber cantado Heaven
(BA) mirándote a los ojos y dedicarte todos mis escritos, todos los versos de
amor que quisiera crearte, pero como dicen por ahí "hay cosas que deben
nacer de una persona, como permanecer, querer permanecer" y, contemplando
la realidad, no te tengo a mi lado, jamás fuiste mío.
Quise
tantas veces evitar este momento, pensarte sin escribirte se había vuelto mi
mecanismo de defensa pero supongo que mis fuerzas se terminaron y todo explotó.
Para ser sincera conmigo misma, no hubo noche en la que no te pensara, en la
que no reviviera cada detalle tuyo... Tus gestos al hablar, tu sonrisa tímida,
tus manos frías. Pero también he de ser realista y decir que fue tonto de mi
parte el creer que podría ser feliz por mucho sabiendo que, como leí una vez
por ahí, "a mí siempre me tocan esa clase de amores, esos que se pueden
quedar en mi corazón mas no en mi vida"
Caigo en
la cuenta que posiblemente no te piense, no te extrañe, sino que sólo sea adicta
a tu ausencia, a pensarte, a extrañarte.
2.51 am y
mi tercera taza de café se ha terminado. He de dormir no por querer hacerlo,
sino por querer soñarte, por querer pensarte con total comodidad. ¿Viste que no
fue un aplazar ni mucho menos un iniciar? Fue simple y tajantemente un terminar...
no más amistad, no más tratos.
Y si de
algo he de arrepentirme, será tan solo de no haberte podido arrancar más
recuerdos.
